El Picadero de Haras Santa Amelia fue diseñado para ofrecer un entorno seguro y cómodo para quienes se inician en el mundo ecuestre. Construido sobre piso geotextil, evita resbalones y protege tanto al caballo como al jinete.
Antiguamente parte del área de pesebreras, hoy es un espacio activo para clases de equitación infantil, sesiones de equinoterapia y ejercicios básicos de vínculo. También funciona como lugar de práctica para quienes desean aprender sin salir a campo abierto.
Su cercanía con el Centro Ecuestre permite una atención fluida y una experiencia integral. Aquí se construyen las primeras emociones de confianza, respeto y equilibrio.





